La Sala de Apelación de la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI) ha concluido en el marco del procedimiento R 2401/2014-4 que el registro del título de la obra “Le Journal d’Anne Frank” (El Diario de Ana Frank) como marca comunitaria es compatible con el Reglamento (CE) nº 207/2009.

La decisión de la Sala anula la postura inicial del examinador, que denegó la protección de dicho signo sobre la base, entre otros, de su falta de distintividad al amparo de lo previsto en el artículo 7.1(b) del Reglamento, por considerar -entre otros extremos- que el relato del diario de Ana Frank pertenece a la categoría de historias universalmente conocidas y que, en cualquier caso, su fama constituye un obstáculo para su registro.

En este sentido, la Sala de Apelación de la OAMI argumenta que, aún en el supuesto de que se considerara que dicha historia es universalmente conocida, se trata de un título que -con independencia de las versiones que existan del mismo- únicamente puede relacionarse con un libro específico, el cual narra una vivencia concreta.

Asimismo, el signo no ha pasado a formar parte del idioma francés, ni estamos ante términos que describan los bienes o servicios designados o sus características, no viéndose alterado este análisis por el hecho que Ana Frank no sea un personaje ficticio. En cualquier caso, la Sala recalca que la reputación del signo no puede ser un obstáculo para su registro, máxime teniendo en cuenta que los productos para los que ha sido solicitado no impedirán al consumidor medio identificar el origen empresarial de los productos.

Al margen de lo anterior, el registro como marca comunitaria de este signo podría plantear problemas respecto a la publicación del libro una vez los derechos de propiedad intelectual existentes sobre el mismo entren en dominio público y, por tanto, cualquier tercero pueda, entre otros actos, reproducir, distribuir o comunicar públicamente la obra.

No en vano, el control sobre el legado cultural derivado de esta obra viene ya precedido de otros conflictos judiciales. En efecto, el pasado 23 de diciembre, los tribunales holandeses respaldaron la posición de la Fundación Ana Frank (titular de la marca comunitaria concedida por la OAMI y gestora de los derechos de propiedad intelectual del libro), al dictaminar que la obra no entrará en dominio público hasta el 1 de enero de 2037. Ello se debe a que la obra original completa no se habría publicado hasta 1986, por lo que los derechos expirarían tras cincuenta años desde su publicación (por ser de aplicación las disposiciones sobre publicación post-mortem), en lugar del 12 de diciembre de 2015, es decir, tras haber transcurrido setenta años desde la muerte de Ana Frank.