El 29 de marzo de 2015, el Comité de Transporte e Infraestructura de la Cámara de Comercio del Gran Miami, del cual Bilzin Sumberg es miembro, llevó a cabo un evento donde se habló sobre los planes de infraestructura que mejorarían las condiciones para caminar y circular en bicicleta en Miami. Además de aumentar los modos de movilidad, los planes que se discutieron también permitirían a Miami recapitalizar sus espacios verdes inutilizados como bienes que pueden revitalizar el centro urbano de Miami y ofrecer soluciones realizables a la creciente necesidad de opciones de transporte. Las colaboraciones público-privadas de infraestructura social (Public Private Partnerships, “PPP” o “P3?) no deben ser ignoradas por los inversores ambiciosos o las municipalidades de Miami como opciones viables para monetizar bienes subutilizados y resolver los problemas que obstaculizan el crecimiento inteligente.

Los oradores en el evento fueron Ryan Gravel, quien habló sobre el Beltline de Atlanta, Meg Daly, quien habló sobre la propuesta Underline de Miami, Bernard Zyscovich quien habló sobre el Plan Z y el Parque Rickenbacker y Victor Dover quien habló sobre Wheels Miami. La propuesta Underline, anteriormente apodada GreenLink, cuenta con toda la financiación para su planificación principal, y crearía un parque lineal y sendero urbano debajo del circuito del tren Metrorail. Los rénders que fueron creados por estudiantes de arquitectura de la Universidad de Miami muestran la posibilidad de contar con puestos de productos varios, jardines, iluminación, y la renovación de senderos para peatones y ciclistas. El Underline podría unirse con el Parque Rickenbacker y otros senderos para peatones y ciclistas. La idea es similar al High Line de la Ciudad de Nueva York, que se compone de un parque lineal elevado construido sobre vías de ferrocarril históricas en desuso.

El High Line fue financiado con donaciones de fondos que fueron recaudados a través de organizaciones sin fines de lucro, un compromiso del gobierno de la Ciudad de Nueva York, y contribuciones de dinero y propiedades de los vecinos y negocios locales. Es propiedad de la Ciudad de Nueva York, y lo mantienen y operan organizaciones sin fines de lucro. Una P3 podría ser una opción viable para la construcción, el mantenimiento y la operación de los espacios verdes y en desuso de Miami preparados para nuevos fines que se encuentran a lo largo de los corredores de tránsito y auxiliares, dado que tales proyectos son demasiado costosos para que las municipalidades los lleven a cabo por su cuenta.

A través de una P3, es posible ofrecer a empresas privadas la oportunidad de participar de la activación de espacios que, dada su proximidad al tránsito masivo, podrían generar un desarrollo de uso mixto y crear centrales de tránsito. Estos espacios utilizados con nuevos fines representarían nuevas atracciones para los turistas y residentes al ofrecer servicios que podrían hacer de estos senderos, no solo opciones de desplazamiento, sino también espacios recreativos. El redesarrollo de estos espacios funcionaría de codo a codo con la vinculación de recursos y una cadena de bienes, y además aumentaría el uso del Metrorail, All Aboard Florida, y el futuro Baylink, lo cual permite una mayor bancarización de estos proyectos. Los planes como el Underline y el Parque Rickenbacker podrían apoyar opciones de tránsito y permitir a Miami crear un sistema y una red de transporte multiauxiliar.

Los proyectos como el Underline podrían fusionar el desarrollo de infraestructura con una forma de vida de una manera que genere un desarrollo en el sector de bienes raíces y un desarrollo orientado al tránsito en un área donde existe una profunda necesidad de cambio y un mercado con una amplia demanda. Ese tipo de desarrollo fue el que se imaginó cuando Miami creó las reglamentaciones de desarrollo y zonificación del “Fixed-Guideway Rapid Transit System – Development Zone” (Sistema de transporte rápido de vía fija: zona de desarrollo) en un esfuerzo por aumentar el desarrollo conjunto a lo largo del corredor de tránsito y capitalizar fuentes de ingresos no explotadas.

Se estima que el desarrollo del High Line de la Ciudad de Nueva York ha generado un incremento de un valor de 2 mil millones de dólares en inversiones y bienes raíces en el área que lo rodea. Se calcula que el Beltline de Atlanta generó un retorno de la inversión del 300 % (3:1) en los primeros siete años. Adicionalmente, agregar bienes al vecindario, tales como espacios verdes reutilizados, ayuda a atraer talento creativo y disminuye la fuga de cerebros. Integrar el desarrollo de la infraestructura y las redes de movilidad es esencial para lograr un crecimiento inteligente en Miami. Como abogados de P3, creemos que todavía se deben explorar en profundidad las potenciales oportunidades económicas, de inversión y desarrollo de los espacios gubernamentales subutilizados de Miami. Puesto que el Condado de Miami-Dade busca expandir su uso de las P3 para proyectos de infraestructura y tránsito, e infraestructura social como un complejo de justicia penal y una P3 de agua, las P3 también deben ser tenidas en cuenta como un medio para desarrollar proyectos interesantes que ofrezcan una nueva forma de utilizar los bienes existentes.