En su sentencia de 11 de noviembre de 2015, recientemente publicada, el Tribunal Supremo ha desestimado el recurso interpuesto frente a la Sentencia de la Sección Décima de Audiencia Provincial de Madrid en relación con la difusión sin mediar consentimiento previo de la imagen personal de los demandantes obtenidas durante las elecciones primarias de un partido político - en el cual los demandantes militaban en el momento de obtener las citadas fotografías- a través de un vídeo promocional emitido por dicho partido político en varias redes sociales.

Los demandantes consideran que los hechos constituyen una infracción del artículo 7 de la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen (“Ley Orgánica 1/82”), al entender que este derecho otorga la facultad de impedir la obtención y reproducción de la propia imagen por parte de un tercero no autorizado, con independencia de cual sea la finalidad perseguida, y reclaman a los demandados el pago de 15.000 euros en concepto de daños morales. Los demandantes alegan la falta de autorización y consentimiento para la difusión de sus imágenes para la promoción de una candidatura en unas primarias de un partido político en el que ya no militaban y su difusión en las redes sociales, cuestionando que el consentimiento para ser fotografiado pueda ser extrapolable a otros fines y sin limitación temporal, así como su ubicación en un contexto distinto.

Asimismo, consideran los hechos constitutivos de una infracción del artículo 2 de la misma Ley, que establece que: “No se apreciará la existencia de intromisión ilegítima en el ámbito protegido cuando estuviere expresamente autorizada por ley o cuando el titular del derecho hubiese otorgado al efecto su consentimiento expreso”. Por lo tanto, a juicio de los demandantes, existe intromisión en el derecho a la propia imagen cuando se difunde una fotografía sin consentimiento para ello, puesto que a su juicio es necesario diferenciar entre la conformidad para ser fotografiado con el consentimiento expreso de que dichas fotografías sean publicadas.

La sentencia objeto de análisis desestima el recurso interpuesto al considerar a los demandantes personas de proyección pública, en cuanto afiliados y militantes activos de un partido y habiendo sido captada la imagen en actos públicos. Por lo tanto, la protección de su derecho a la imagen no puede ser tan relevante como pretenden, al ser personas que pretenden influir en la gestión de los intereses públicos y en el gobierno de la ciudadanía, por lo que la Ley Orgánica 1/82 no otorga protección a la imagen de los mismos obtenida en un acto público y utilizada accesoriamente, en actos de campaña dentro del partido.

Asimismo, considera el Tribunal Supremo que la publicación de sus imágenes durante la campaña fue meramente accesoria o secundaria y no considera que dicha publicación haya ocasionado perjuicio alguno. Por lo tanto, entiende el Tribunal Supremo que no se ha producido una intromisión ilegítima en el derecho a la imagen de los demandantes, teniendo en cuenta las circunstancias del caso, el lugar en el que fueron tomadas las imágenes, el tipo de campaña en la que se difunden, la pertenencia de todos al mismo partido en el momento de la captación, etc.

Por lo tanto, es importante tener en cuenta la consideración del Tribunal Supremo en esta Sentencia respecto de la “intromisión ilegítima”, considerando a los militantes de los partidos políticos como personas de proyección pública, y por lo tanto excluidos de la protección que otorga la citada Ley Orgánica 1/82 cuando las imágenes sean tomadas en un acto público.