Como se ha ido informando en este blog durante los últimos meses, el modelo de financiación del cine español ha cambiado de manera significativa durante 2015. Así, la reforma comenzó en mayo de 2015, con la modificación de la Ley del Cine -que comentamos esta entrada-, y cuya principal novedad fue la sustitución de las denominadas ayudas a la amortización en la producción de cine, por una nueva línea de ayudas anticipadas a la producción de largometrajes sobre proyecto.Dicha reforma se completó con un nuevo decreto que desarrolla la Ley del Cine -del que hablamos en su día- y que venía a desarrollar el nuevo modelo de financiación -además de regular y completar otros aspectos de la ley-.

Ahora, para culminar la reforma, el pasado 1 de enero de 2016 entraron en vigor dos nuevas órdenes ministeriales de gran relevancia en el sector.

La primera de ellas es la Orden ECD/2796/2015, de 18 de diciembre, por la que se establecen las bases reguladoras de las ayudas previstas en el Capítulo III de la Ley 55/2007, de 28 de diciembre, del Cine, y se determina la estructura del Registro Administrativo de Empresas Cinematográficas y Audiovisuales. Esta norma regula el procedimiento, documentación y requisitos para poder acceder a las nuevas ayudas. Entre otras cuestiones, se regula los plazos en los que se podrá acceder a la subvención -recordemos que con el modelo anterior los productores tardaban varios años tras el inicio del rodaje en recibir las ayudas. Ahora se establece que el 20% del pago de la subvención se abonará en el momento de reconocimiento del derecho; el 50% se abonará tras comunicarse al ICAA el inicio del rodaje y el 30% restante, tras la resolución de reconocimiento de coste del largometraje.

Precisamente sobre esta cuestión trata la segunda de las nuevas órdenes aprobadas. Es la Orden ECD/2784/2015, de 18 de diciembre, por la que se regula el reconocimiento del coste de una película y la inversión del productor y su principal objetivo es –tal y como indica la propia exposición de motivos- “controlar mejor el gasto al reconocer la necesidad de dotar de mayor transparencia la acreditación del coste", en un intento de que no se reproduzcan los fraudes detectados en algunas declaraciones de ingresos por taquilla detectados recientemente.

Ambas normas se encuentran ya en vigor y sientan las bases del nuevo modelo de financiación que aplicará a las producciones cinematográficas durante este año 2016.