Tras décadas de disputas y esfuerzos por parte de Warner por mantener los derechos sobre la conocida canción registrada en 1935, un juez de Estados Unidos, tras analizar la documentación en poder de Warner, ha sentenciado que su letra se encuentra en dominio público, al desprenderse de dicha documentación que lo adquirido en su día se limitaba a determinados elementos de la canción pero no a su letra.

Por tanto, la canción “Happy Birthday” es de dominio público quedando así libre de derechos exclusivos.