Especial interés reviste la publicación en el Diario Oficial L 95 del 7 de abril de 2017 del Reglamento 2017/625 de controles oficiales de alimentos y piensos que derogará el actual Reglamento 882/2004, aunque su aplicación se pospone hasta diciembre de 2019 para dar tiempo a completar el desarrollo reglamentario de muchas de sus disposiciones.

Entre otras novedades, el nuevo Reglamento amplía el ámbito de aplicación sobre aspectos antes no incluidos en los programas de control oficial (productos de calidad diferenciada, OGMs y productos ecológicos) reforzando las medidas de control del fraude alimentario, aunque no introduce cambios significativos en la financiación del control oficial, dejando abiertas varias posibilidades de actuación a las autoridades de cada Estado miembro. Igualmente refuerza el enfoque del control en base a la evaluación del riesgo y simplifica las trabas administrativas y solapamientos normativos, dentro de la corriente generalizada de mejoramiento del sistema normativo acometida por la Unión.