Durante la tramitación de un procedimiento judicial podemos llegar a encontrarnos con el planteamiento de acciones judiciales (normalmente por la parte que ha sido demandada) cuya resolución puede afectar y/o condicionar el resultado del proceso interpuesto en primer lugar. Ante esta situación no es infrecuente que el Juez que tramita el primer procedimiento acuerde su suspensión hasta que se resuelva el segundo, si aprecia que efectivamente el fallo del segundo puede condicionar el del primero. Máxime si la segunda cuestión que se plantea es competencia de otra jurisdicción.

Sin embargo, el pasado 22 de Diciembre de 2015 la Sección 3ª de la Audiencia Provincial de Barcelona dictó una sentencia que viene a quebrar la postura que tradicionalmente adoptan nuestros Tribunales ante el planteamiento de estas cuestiones.

Este supuesto en concreto se refiere a la interposición de un procedimiento penal por vulneración de una patente. El demandado insta la nulidad de la misma patente en vía civil y pide la suspensión del tema penal hasta que se resuelva el civil. El Juzgado acuerda la suspensión, lo que es objeto de recurso por la denunciante. 

La Audiencia estima el recurso y reconoce la improcedencia de la suspensión, considerando que el juzgado penal puede y debe entrar a pronunciarse, a los solos efectos prejudiciales, sobre la cuestión planteada en vía civil, es decir si puede considerarse válida o no la patente, lo que evita una innecesaria dilación del procedimiento penal.