La diseñadora británica Karen Millen ha perdido el derecho al uso de la marca que lleva su nombre tras la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales publicada el pasado 16 de agosto de 2016 (disponible, en inglés, aquí).

En el año 2004, la diseñadora llegó a un acuerdo para vender parte de las acciones de su cadena de tiendas de moda a Karen Millen Fashions, una sociedad islandesa, quién de hecho a finales de ese mismo año terminó adquiriendo la totalidad del negocio de la diseñadora.

En dicho acuerdo de compraventa de acciones se establecía que la diseñadora no podría utilizar en el futuro a título de marca las denominaciones “Karen Millen”, “KM”, “K Millen”, ni otras de similares, para los territorios de Estados Unidos y China.

No obstante lo anterior, en el año 2011 Millen quiso volver a utilizar su nombre de pila, esto es, “Karen”, para la comercialización de artículos para el hogar, alegando que la prohibición de uso de su nombre contemplada en el marco del acuerdo no era aplicable a aquéllas marcas registradas o solicitadas con posterioridad al mismo.

Al respecto, la sentencia del Tribunal falló que la titularidad de la marca que utiliza el nombre de la diseñadora, así como sus variantes (incluido “Karen”), corresponde a la sociedad islandesa y, en consecuencia, no puede utilizar dicha denominación.