No nos es ajeno que ciertas empresas comercializan perfumes low cost cuya fragancia se asemeja enormemente a la de otros perfumes ya (re)conocidos en el mercado, pertenecientes en su mayoría a marcas notorias de lujo.

En estas fragancias low cost la marca imitada no aparece en el envase pero el cliente es capaz de identificarla inmediatamente con marcas ya reconocidas, y ello, a través de las tablas de equivalencia que asignan estos perfumes con los de las marcas que imitan.

Por considerar que esta práctica suponía actos de competencia desleal e infringía derechos marcarios, algunas empresas titulares de marcas notorias de perfumes han decidido emprender acciones legales en defensa de sus derechos.

Este es el caso de las conocidas Puig y Carolina Herrera que interpusieron acciones legales contra, entre otras, Grupo Saphir por considerar que esta última utilizaba indebidamente sus marcas y que, además, estaba cometiendo actos de competencia desleal.

Pues bien, la Audiencia Provincial de Alicante Sección 8 (Tribunal de Marca Comunitaria) ha dictado sentencia recientemente por la que se desestima el recurso interpuesto por Grupo Saphir contra decisión del Juzgado de Marca Comunitaria de Alicante.

Así, el Tribunal confirma que el uso por Grupo Saphir de las marcas de las reputadas fragancias de las actoras (i.e. Carolina Herrera, Paco Rabanne, Nina Ricci…) a través del ofrecimiento, promoción, comercialización y publicidad de sus perfumes de equivalencia, infringe las marcas titularidad de Puig y Carolina Herrera y, asimismo, entiende que los actos realizados también son constitutivos de ser calificados como actos de competencia desleal por publicidad ilícita y aprovechamiento de la reputación ajena.

En definitiva, la sentencia confirma la protección a los titulares de marcas notorias frente a la creciente práctica de la perfumería de imitación mediante uso de marcas ajenas.