La Comisión Europea califica como ayuda de Estado ilegal el régimen fiscal belga de “beneficios extraordinarios” y ordena la recuperación de aproximadamente 700 millones de euros

Tras una investigación iniciada en 2013, la Comisión Europea ha calificado como ayuda de Estado ilegal el régimen fiscal belga de “beneficios extraordinarios”, que desde 2005 ofrecía ventajas fiscales a empresas multinacionales. La Comisión Europea ha ordenado a Bélgica la recuperación de los beneficios fiscales concedidos mediante este régimen.

El régimen fiscal belga de “beneficios extraordinarios” permitía a ciertas compañías reducir su base imponible entre un 50% y un 90%, al tener en cuenta el beneficio extra que supuestamente obtenían estas empresas por formar parte de un grupo multinacional (por ejemplo, por la consecución de sinergias y economías de escala, o por beneficiarse de la reputación del grupo). Las reducciones fiscales se aplicaban mediante resoluciones fiscales vinculantes, normalmente válidas por un periodo de cuatro años prorrogables.

Para calcular el “beneficio extraordinario”, las autoridades fiscales belgas comparaban los beneficios reales contabilizados por cada multinacional con el beneficio medio que hipotéticamente habría obtenido una compañía independiente en situaciones similares.

La Comisión Europea ha concluido que este régimen es contrario a la normativa sobre ayudas de Estado, constituyendo una excepción tanto de la práctica habitual conforme a la regulación fiscal belga, como del “principio de plena competencia” previsto en las normas de la Unión Europea sobre ayudas estatales.

Bélgica había alegado que este régimen fiscal era necesario para evitar la doble imposición. No obstante, la Comisión Europea ha rechazado este argumento, indicando que esta medida fue impuesta de manera unilateral por Bélgica y no tenía su origen en la voluntad de otro Estado de gravar los mismos beneficios.

Además de calificar este régimen como ayuda de Estado incompatible y ordenar su cese, la Comisión también ha solicitado a Bélgica la recuperación de las cantidades correspondientes a los impuestos que este Estado ha dejado de cobrar a las 35 compañías multinacionales que se beneficiaron de este régimen, que ascenderían aproximadamente a 700 millones de euros.

En los últimos años, la Comisión ha mostrado un interés específico en las resoluciones fiscales adoptadas por los Estados miembros que pueden estar concediendo ventajas a ciertas empresas (las llamadas “tax rulings”). En octubre de 2015, calificó también como ayudas de Estado ilegales e incompatibles las ventajas fiscales concedidas a Fiat y Starbucks por Luxemburgo y Países Bajos, respectivamente. Además, existen otros tres casos abiertos en relación con Apple en Irlanda, y Amazon y McDonald’s en Luxemburgo.

 El texto de esta decisión (asunto SA. 37667) aún no se ha publicado, pero se puede consultar la nota de prensa de la Comisión Europea