No se admite la aportación, en fase de recurso, de las actuaciones de un procedimiento penal en el que se absuelve al trabajador despedido por falta de prueba del hurto denunciado, ya que carecen de relevancia para la resolución del procedimiento de despido seguido ante la jurisdicción social.

Auto del Tribunal Supremo de fecha 8 de septiembre de 2016 >>

El despido disciplinario del trabajador fue declarado procedente por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Valencia. Sin embargo, en el orden penal, el trabajador resultó absuelto por no quedar probados los hurtos denunciados por la empresa y que son precisamente los que habían motivado, entre otras cuestiones, su despido disciplinario. Durante la tramitación del recurso de casación para la unifi cación de la doctrina interpuesto contra la sentencia que declaró la procedencia del despido, la parte recurrente (el trabajador) aportó documentos que formaban parte de las actuaciones seguidas en el procedimiento penal, sobre la base de lo previsto en el artículo 233.1 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, que permite en determinados casos aportar documentos que no resulten de los autos si se trata de sentencias o resoluciones fi rmes, o documentos decisivos para la resolución del recurso.

El Auto del Tribunal Supremo de 8 de septiembre de 2016 concluye que una sentencia absolutoria por falta de pruebas en el orden jurisdiccional penal no puede resultar decisiva ni determinante de la decisión que haya de adoptar el órgano del orden social. En concreto, la valoración que realiza el juez penal de la prueba en un proceso en el que rige el derecho fundamental a la presunción de inocencia, no impide que el juez del orden social, en el que no rige dicho principio, considere sufi cientemente acreditado el incumplimiento contractual grave que se imputa en la carta de despido. En suma, la jurisdicción penal y laboral persiguen fi nes diversos, operan sobre culpas distintas y no manejan de idéntica forma el material probatorio para enjuiciar, en ocasiones, una misma conducta. 

En consecuencia, el Auto no admite los documentos aportados por la parte recurrente con las actuaciones del procedimiento penal en tanto que los mismos no son determinantes ni decisivos para la resolución del asunto, por lo que era del todo irrelevante su incorporación a las actuaciones.