En el marco del asunto surgido en Múnich entre dos editoras por el uso por una de ellas de los mapas topográficos de la otra sin autorización, el TJUE, en su sentencia de 29 de octubre (Asunto C490/14), determina que los datos de una recopilación que son explotados económicamente de manera autónoma, como los datos extraídos de los mapas topográficos, constituyen “elementos independientes” de una base de datos a efectos del artículo 1, apartado 2, de la Directiva 96/9, ya que, después de su extracción, dichos datos facilitan a los clientes de la sociedad que los explota información pertinente.