El nuevo consumo colaborativo está cambiando la forma en que los negocios se han hecho tradicionalmente en todas las industrias. El negocio de inmuebles comerciales no es una excepción. Así como Uber y Lyft han afectado la industria de alquiler de carros y Airbnb está fastidiando a la industria hotelera, la tendencia del trabajo cooperativo, u oficina compartida, está revolucionando el negocio de los inmuebles comerciales.

El compartir está cambiando la cara de la oficina tradicional

Compartir es la onda del futuro. De hecho, algunos dicen que ya se ha convertido en algo habitual en el mercado de inmuebles comerciales. Los números son impresionantes. Por ejemplo, en junio de 2015, WeWork, el arrendatario de inmuebles comerciales más grande de la ciudad de Nueva York  y líder en espacio de trabajo compartido, fue valuado en 10 mil millones de USD. Una encuesta reciente a más de 200 importantes empresas de inmuebles comerciales mostró que el 40 % está considerando espacios compartidos. Ha habido una proliferación de espacios compartidos y facilitadores en los Estados Unidos, Europa y Asia.

Tal como se mencionó en un artículo reciente del Director Ejecutivo (Chief Executive Officer, CEO) de Kinglet Alex Kopicki, “el número de instalaciones para compartir el espacio de trabajo en todo el mundo se ha duplicado prácticamente cada año en los últimos cinco años”. Small Business Labs proyecta que en 2018 habrá más de 12 000 espacios de trabajo compartido en el mundo con más de 1 millón de miembros”.

Miami está viendo cómo su propio boom de espacios de trabajo compartidos tiene lugar. Espacios como Pipeline (con oficinas en Brickell, Doral y Coral Gables), Büro (con oficinas en Midtown, SoBe, MiMo y el Grove), y WeWork (con dos ubicaciones en Miami Beach), por mencionar algunos, están cambiando la cara de la oficina tradicional. Un número de factores ha contribuido con esta tendencia. La tecnología ha permitido a compañías ser más digitales y flexibles. La desaceleración de la economía ha hecho que haya más negocios pequeños y más gente que trabaja desde su casa y desde cafeterías. Al tiempo que estos trabajadores y negocios maduran, los espacios de trabajo compartidos son cada vez más atractivos. Adicionalmente, la cultura de los milénicos se ajusta bien a este tipo de medio. Como dijo el New York Times, “es una utopía de oficina diseñada para los milénicos”.

La cultura del compartir

Al margen de ofrecer la esencia de una oficina tradicional, los espacios compartidos ofrecen un lugar para socializar, conocer profesionales interesantes y expandir las redes profesionales. Estos espacios dan una sensación de comunidad a profesionales que de otra manera estarían aislados en sus casas o en cafeterías. Ellos ofrecen la conveniencia del compromiso a corto plazo, ya que algunos espacios ofrecen alquileres diarios o incluso por horas. Más aun, estos espacios están de moda, con decoración moderna y detalles de lujo que van desde café gourmet y refrigerios orgánicos hasta mesas de billar, salas de juegos, y elegantes espacios para el descanso como salas de música conservada en discos de vinilo y mezcladoras.

Algo para que los desarrolladores de inmuebles comerciales reflexionen

Una reciente publicación del Deloitte Center para Servicios Financieros discute en detalle qué significará este compartir para los desarrolladores de inmuebles comerciales y para aquellos en la industria, al citar cuatro temas clave en su Pronóstico sobre inmobiliarias comerciales (Commercial Real Estate, CRE):

  1. La economía de colaboración está llegando al negocio inmobiliario antes de lo esperado,
  2. Habrá mayor demanda de espacios para configurar de manera dinámica,
  3. Habrá más subalquileres que alquileres, y
  4. El enfoque del alquiler y la administración de alquileres experimentarán una transformación significativa.

Los desarrolladores de inmuebles comerciales que quieren unirse a esta tendencia deberían considerar las necesidades de oficinas compartidas al configurar futuros proyectos de construcción. Por ejemplo, asignar más pies cuadrados a espacios flexibles conduce a que compartir oficinas pueda ser sensato. En ese sentido, los desarrolladores deberían notar que al tiempo que la competencia por espacios de trabajo compartido crece, los beneficios como el gimnasio, acceso a café gourmet y salas de descanso permitirán a los desarrolladores distinguir sus espacios y apelar a este creciente mercado. Adicionalmente, la investigación muestra que la tendencia a compartir la oficina está generando mayor eficiencia con respecto a las tasas de utilización de espacios de oficina. Esto, a su tiempo, puede crear un impacto mayor en la infraestructura de edificios, al generar, por ejemplo, más demanda de cocheras y mayores tasas de uso de elevadores.

Entrar al mercado de la oficina compartida puede llevar a un crecimiento de acuerdos con el tiempo. Al tiempo que estos pequeños negocios superen el espacio compartido, pueden ascender a una oficina propia.