El pasado 29 de octubre de 2015 el Tribunal General dictó sentencia en el asunto T-334/14, en la que analizaba detalladamente los requisitos que deben cumplir los dibujos o modelos para ser susceptibles de protección legal.

En este caso, el Tribunal analizaba la validez del diseño de un grifo registrado en 2011 y frente al que se interpuso demanda de nulidad invocando el artículo 25.1(b) del Reglamento (CE) nº 6/2002 del Consejo, de 12 de diciembre de 2001, sobre los dibujos y modelos comunitarios (en adelante, el “Reglamento”). En este sentido, la demandante motivaba su pretensión sobre la falta de novedad y de carácter singular del grifo registrado (artículos 5 y 6 del Reglamento), en base a su registro anterior.

La División de Anulación estimó la solicitud al entender que existía identidad entre el modelo del demandante registrado con anterioridad y el que se había registrado por la demandada. Tras recurrir, la Tercera Sala de Recurso de la Oficina de Armonización del Mercado Interior consideró que sí había diferencias suficientemente significativas entre los grifos, por lo que desestimó el motivo de nulidad basado en la falta de novedad. No obstante, respecto del carácter singular, consideró por un lado que el grado de libertad del diseñador no estaba limitado y, por otro, que desde el punto de vista del usuario informado, que es el consumidor en general que elige la grifería para su propia vivienda o que desea cambiarla, la impresión general producida por los dibujos o modelos en cuestión era “muy similar” porque compartían elementos muy importantes.

La Sentencia del Tribunal General analiza cuatro aspectos importantes:

  • Usuario informado: el proceso mediante el cual un usuario se convierte en usuario informado es consultando catálogos, haciendo visitas a fabricantes del sector o acudiendo a sus establecimientos comerciales, o informándose por internet. El hecho de que se pueda considerar “usuario informado” al consumidor en general que elige la grifería para su propia vivienda no excluye que éste dé muestra de un especial cuidado y de un grado de atención relativamente elevado.
  • Grado de libertad del autor: cuanto mayor sea el grado de libertad del autor al desarrollar un dibujo o modelo, menor será la posibilidad de que las diferencias secundarias que existan entre los dibujos o modelos comparados causen una impresión general distinta en los usuarios informados. Inversamente, cuanto menor sea el grado de libertad al desarrollar un dibujo o modelo, mayor será la posibilidad de que las diferencias secundarias que existan entre los dibujos o modelos comparados causen una impresión general distinta en los usuarios informados.

Asimismo se rechaza la idea de que la libertad del autor quede limitada por el interés en seguir una tendencia general en materia de diseño.

  • Carácter singular: las diferencias referidas a detalles no pueden influir en la impresión general de “déjà vu” al consumidor informado, que da muestras de un especial cuidado y posee determinados conocimientos técnicos anterior. La necesidad de un examen detallado de los dibujos o modelos para apreciar sus diferencias excede largamente de la evaluación de la impresión general exigida por el Reglamento.
  • Saturación de la técnica: no puede considerarse que limite la libertad del autor, si bien en determinados casos, sí puede hacer más sensible a tales diferencias. Por tanto, un dibujo o modelo puede, como consecuencia de la saturación de la técnica, tener un carácter singular conferido por características que, de no existir tal saturación, no podrían suscitar una diferente impresión general en el usuario informado.

Esta Sentencia recoge por lo tanto las circunstancias que deben tenerse en cuenta para determinar si un dibujo o modelo tiene un carácter singular y novedad, y por lo tanto es susceptible de protección jurídica.