El mes pasado, la Administración Obama propuso la creación de un nuevo tipo de bono municipal, los Bonos públicos de infraestructura calificados (Qualified Public Infrastructure Bonds, QPIB), como mecanismo para extender los beneficios de los bonos municipales a las asociaciones públicas y privadas.

Actualmente, el gobierno tiene en vigencia el programa de Bonos de actividad privada, que ha sido utilizado por los gobiernos locales y estatales para financiar más de 10.000 millones de dólares destinados a carreteras, túneles y puentes. Los bonos QPIB funcionarían esencialmente como un híbrido entre los bonos gubernamentales y los bonos de actividad privada. Los Bonos de actividad pública están restringidos por topes de emisión, fechas de vencimiento y el interés está sujeto al impuesto mínimo alternativo. Los bonos QPIB no estarían sujetos a dichas restricciones y ampliarían el alcance de financiamiento a diferentes tipos de proyectos de infraestructura, entre ellos aeropuertos, puertos, transporte público, eliminación de residuos sólidos, sistemas de alcantarillado y agua, además de otros proyectos de transporte terrestre.

La introducción de los bonos QPIB proporciona mayor flexibilidad a la hora de financiar proyectos P3 y es posible que esta herramienta de financiamiento de más bajo costo sea justo lo que se necesita para generar más participación del sector privado en los proyectos P3 de gran escala.

La semana pasada, Bilzin Sumberg organizó una conferencia de dos días con expertos nacionales e internacionales en proyectos P3, que contó con la presencia de representantes del gobierno federal. Durante la conferencia, varios panelistas hablaron sobre cómo se pueden utilizar los bonos QPIB para ayudar a cubrir la falta de financiación de muchos proyectos de infraestructura. Al ser una herramienta de financiamiento flexible y de más bajo costo, los bonos QPIB pueden ser justo lo que se necesita para generar más participación del sector privado en los proyectos P3 de gran escala.