De acuerdo con lo publicado recientemente en el portal de noticias comunitarias Euractiv, la Comisión Europea estaría ultimando los detalles de un nuevo paquete normativo dirigido a establecer unos estándares técnicos de seguridad específicos para productos conectados a Internet. Conforme al citado medio, las intenciones de la institución comunitaria serían aprobar dicha normativa en noviembre de este año.

La rapidez en dicha aprobación se debe a la importancia que la Comisión Europea da al potencial de Internet of Things. De acuerdo con un estudio reciente de dicha institución, se calcula que el valor de mercado de los productos conectados en red en 2020 dentro de la Unión Europea ascenderá a un billón (es decir, un millón de millones) de euros, siendo dicha cuantía de 307.000 millones en 2013. En un sentido parecido, dicho estudio estima que en 2020 el número de conexiones a Internet dentro de los actuales 28 Estados miembros de la Unión Europea ascenderá en 2020 a 6.000 millones, existiendo en 2013 1.800 millones.

...se calcula que el valor de mercado de los productos conectados en red en 2020 dentro de la Unión Europea ascenderá a un billón de euros, siendo dicha cuantía de 307.000 millones en 2013.

En este contexto, el objetivo de la Comisión es establecer un marco de protección suficiente para fomentar la creciente implantación de sistemas de conectividad a Internet en productos tradicionalmente ajenos a dicha capacidad. De hecho, la idea es asegurar la plena seguridad de este tipo de productos, dotándolos de medidas de seguridad frente a accesos no autorizados. En este sentido, el nuevo entorno legal que se está preparando se basaría en dos pilares sobre los que el regulador comunitario quiere construir un sistema que aumente la confianza en los aparatos conectados a Internet tanto por parte de la industria como de los consumidores.

Por un lado, se prevé establecer un sistema de certificación técnica de este tipo de aparatos, estableciéndose unos estándares de seguridad elevados tendentes a evitar accesos no autorizados a los aparatos conectados. Por otra parte, el regulador comunitario contempla igualmente establecer un sistema de etiquetado de este tipo de productos que identifique su grado de seguridad, en un modo parecido al que se utiliza actualmente respecto al consumo energético de los electrodomésticos.

Esta iniciativa reguladora se enmarca en la ambiciosa política de mercado único digital que ha lanzado la Comisión Europea, en el marco de la cual se han aprobado, entre otras iniciativas normativas, el nuevo Reglamento General de Protección de Datos o las propuestas de modernización de la normativa de propiedad intelectual.