El 4 de mayo de 2017, la Comisión Europea adoptó una decisión en la que aceptaba los compromisos propuestos por Amazon con respecto a determinadas cláusulas restrictivas de la competencia incluidas en sus acuerdos de distribución con editoriales de libros electrónicos en Europa. Mediante esta decisión, la Comisión ha puesto fin a una investigación iniciada en junio de 2015.

Mediante las cláusulas conocidas como NMF (Nación o cliente Más Favorecido) o MNF (Most-Favored-Nation), las editoriales se comprometían a ofrecer a Amazon condiciones más ventajosas o, al menos, similares a las ofrecidas a sus competidores, y/o a informar a la compañía sobre condiciones más favorables concedidas a sus competidores.

Estas cláusulas afectaban a elementos que permitían diferenciar Amazon de sus competidores, como el precio, el modelo de distribución o la promoción. Por ello, la Comisión consideraba que podían dificultar a otras plataformas competir de manera efectiva con Amazon, reduciendo a su vez los incentivos de las editoriales para innovar. Todo ello supondría una disminución de las alternativas disponibles para los consumidores y un incremento de precio en el mercado de distribución de ebooks. En palabras de la comisaria europea de competencia Margrethe Vestager:

“Esta decisión abrirá el camino a que editores y competidores desarrollen servicios innovadores de ebooks, lo que incrementará la elección y la competencia en beneficio de los consumidores europeos.”

Amazon presentó una propuesta de compromisos en enero de 2017, entre los que incluía la no aplicación ni introducción de ninguna de las cláusulas mencionadas en futuros contratos de distribución. Además, Amazon permitiría a las editoriales, previa notificación de al menos 120 días, resolver aquellos contratos que incluyeran cláusulas que vinculasen posibles descuentos en ebooks al precio minorista ofrecido por plataformas competidoras.

La propuesta aceptada por la Comisión estará en vigor durante un período de cinco años y, en caso de infracción, la empresa estaría sujeta a una multa de hasta el 10% de su volumen de negocios total.

Entre diciembre de 2012 y julio de 2013, la Comisión Europea cerró una investigación similar en el mismo sector. En aquel caso, aceptó los compromisos presentados por Apple y cinco editoriales de ebooks como respuesta a las sospechas de la Comisión de que estas empresas –que habían designado a Amazon como su agente- habrían llegado a un acuerdo para limitar la competencia con respecto a la venta de estos productos y mantener los precios elevados. Las cinco empresas ofrecieron poner fin a los contratos de agencia existentes además de abstenerse de incluir cláusulas NMF en nuevos contratos durante cinco años. Por otro lado, durante dos años permitirían a Amazon y otros distribuidores minoristas “fijar, modificar o reducir” los precios, ofreciendo descuentos o promociones.

En ambos casos, los compromisos han sido aceptados por la Comisión a la luz del artículo 9 del Reglamento 1/2003, que permite la finalización de un expediente sin pronunciarse sobre la posible existencia de una infracción de competencia, vinculando jurídicamente a las empresas.

La propuesta íntegra de los compromisos de Amazon está disponible (en inglés) aquí.