La reclamación por parte de una empresa de una indemnización por daños y perjuicios por competencia desleal contra tres trabajadores que constituyeron sociedades limitadas con objeto social concurrente es competencia de la jurisdicción social.

Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 4 de mayo de 2017 (JUR\2017\123907)

La debida comprensión del caso analizado exige poner de relieve las siguientes circunstancias: (i) durante la relación laboral, tres empleados de la empresa decidieron constituir dos sociedades de responsabilidad limitada; (ii) el objeto social de dichas sociedades coincidía sustancialmente con el de su empleadora y los trabajadores pretendían ofrecer en el mercado los mismos servicios, valiéndose de las herramientas y conocimientos derivados de su relación laboral; (iii) la actividad de las nuevas sociedades no se inició hasta que se extinguieron las relaciones laborales de los socios; (iv) uno de los trabajadores fue despedido –con suscripción de pacto de no competencia post contractual– y los otros dos causaron baja voluntaria, y (v) la empleadora reclama, en consecuencia, una indemnización de daños y perjuicios por competencia desleal.

La sentencia de instancia estimó la demanda, pero, interpuesto recurso de suplicación, el Tribunal Superior de Justicia declaró de ofi cio la incompetencia de la jurisdicción social para pronunciarse sobre el objeto del litigio. Entre otras consideraciones, la sentencia recurrida fundamentaba su declaración de incompetencia en que las sociedades constituidas por los trabajadores no comenzaron su actividad hasta que no dejaron de ser trabajadores de la demandante, por lo que la posible competencia no derivaba del contrato de trabajo ya extinguido. Igualmente, entiende el Tribunal que, en tanto que se había demandado también a las dos sociedades constituidas por los trabajadores, éstas no tenían ningún vínculo laboral con la demandante.

Sin embargo, el Tribunal Supremo estima fi nalmente el recurso interpuesto por la empresa. En efecto, por un lado, recuerda que los órganos jurisdiccionales del orden social conocerán de las cuestiones litigiosas que se promuevan entre empresarios y trabajadores como consecuencia del contrato de trabajo; y, por otro lado, que el trabajador tiene como deber básico no concurrir con la actividad de la empresa.

De ello se deduce que pertenecen al orden social de la jurisdicción las cuestiones litigiosas que se susciten como consecuencia del contrato de trabajo y, entre ellas, los litigios relativos a las reclamaciones de daños entre empresarios y trabajadores derivados de eventuales incumplimientos contractuales, con independencia de que el sujeto demandante sea el trabajador o el empresario.

No cabe duda, según el Tribunal Supremo, por tanto, que si lo que la empresa demandante reclamaba era una indemnización de daños y perjuicios que deriva del dato cierto de que los trabajadores demandados constituyeron –vigente su relación laboral– dos sociedades limitadas concurrentes con la empresa, tal reclamación constituye una cuestión litigiosa que se promueve entre empresario y trabajadores y cuyo fundamento deriva en un posible e hipotético incumplimiento de las obligaciones inherentes al contrato de trabajo.

En consecuencia, el Tribunal Supremo deja sin efecto la declaración de incompetencia declarada por la sentencia recurrida con devolución de las actuaciones para que la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia se pronuncie sobre las cuestiones de fondo planteadas en el recurso de suplicación.