A finales del mes de enero, el actual presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump aprobó una Orden Ejecutiva que excluía la aplicación de la normativa en materia de privacidad a todos aquellos que no sean estadounidenses o no residan permanentemente y de forma legal en el territorio de los Estados Unidos.

Ello podría poner en jaque el recién estrenado acuerdo de Privacy Shield -aprobado el pasado mes de julio de 2016- entre Europa y Estados Unidos, que garantizaba unos niveles de seguridad mínimos en el tratamiento de datos de ciudadanos europeos en Estados Unidos, evitando así la consideración de “transferencia internacional de datos” a aquellas transferencias de datos que se hiciesen a sociedades estadounidenses certificadas a través del mencionado Privacy Shield.

En este contexto, se está empezando a cuestionar si el acuerdo de Privacy Shield podría quedar invalidado debido a las modificaciones introducidas por esta Orden Ejecutiva. Concretamente, las organizaciones Human Rights Watch y American Civil Liberties Union han hecho llegar una carta abierta a la Comisaria de Justicia de la Comisión Europea, Věra Jourová, expresando su preocupación en este sentido y urgiendo a la Comisión Europea para que se pronuncie al respecto y se tomen medidas.

No obstante, desde la US Federal Trade Comission sostienen que el acuerdo de Privacy Shield no se ve afectado por la Orden Ejecutiva del Presidente Trump, considerando que continua plenamente vigente según lo previsto.

Seguiremos de cerca las distintas reacciones a las modificaciones legislativas en EE.UU que pudieran afectar a la protección de datos de los ciudadanos europeos.