Se trata de una pregunta que, aunque pueda parecer obvia, tiene gran importancia, ya que el hecho de que un determinado contenido audiovisual difundido a través de Internet se considere “servicio de comunicación audiovisual” supone, en términos generales, que se le aplique no sólo la normativa de servicios de la sociedad de la información sino también la normativa audiovisual.

Desde este verano contamos con alguna pista más para poder responder con claridad a esta pregunta. Así, el pasado mes de julio se publicó la opinión del Abogado General Maciej Szpunar en el Asunto C-347/14 sobre la interpretación de determinados criterios que permiten calificar un servicio como servicio de comunicación audiovisual en el sentido de la Directiva 2010/13/UE del Parlamento Europeo y del Consejo de 10 de marzo de 2010 sobre la coordinación de determinadas disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados miembros relativas a la prestación de servicios de comunicación audiovisual (la “Directiva”).

Este Asunto tiene origen en las cuestiones prejudiciales planteadas por el Verwaltungsgerichtshof (Tribunal Supremo Administrativo austriaco) ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (el “TJUE”) en el marco del procedimiento judicial iniciado por New Media Online con el objeto de anular la decisión de la autoridad reguladora austriaca que había determinado que la sección “Video” de la página web del periódico Tiroler Tageszeitung Online, operado por New Media Online, era un servicio de comunicación audiovisual a petición en el sentido de la ley de servicios de telecomunicación audiovisual austríaca, sujeto a la obligación de notificación (obligación que no había sido cumplida por New Media Online).

La mencionada sección “Video” contenía un catálogo de alrededor de 300 contenidos audiovisuales, cuya duración variaba entre varios segundos y varios minutos, y cuyo contenido, que tenía diversos orígenes (contenido propio, de usuarios, de la televisión local, etc.), estaba relacionado con otros contenidos de la página web Tiroler Tageszeitung Online.

En esencia, las cuestiones prejudiciales buscan clarificar si la Directiva resultaría de aplicación a los portales informativos multimedia en Internet, es decir, aquellos que contienen material tanto escrito, como fotográfico, sonoro o audiovisual.

En primer lugar, indica el Abogado General, debe tenerse en cuenta que, de una interpretación restrictiva de la Directiva, se desprende una clara intención del legislador de no incluir los portales informativos multimedia en Internet en el ámbito de aplicación de la Directiva.

En concreto, considera errónea la aplicación de la Directiva a los servicios audiovisuales ofrecidos en la página web del Tiroler Tageszeitung Online ya que, si bien en el ámbito de aplicación de la Directiva se incluyen tanto servicios lineales (televisión tradicional) como servicios no lineales, debe tenerse en cuenta que el motivo de la amplitud de este ámbito de aplicación es que la competencia entre actividades económicas similares no se vea alterada, lo cual, no quiere decir que en el ámbito de aplicación de la Directiva deban incluirse servicios que no compiten directamente con los servicios de retransmisión televisiva.

Finalmente, añade el Abogado General que de sus conclusiones no debe desprenderse que el contenido presente en Internet, incluido el audiovisual, deba quedar al margen de las normas jurídicas, las cuales, en los diferentes ámbitos según corresponda, deberán aplicarse y adaptarse a las particularidades de Internet y a su carácter multimedia.

Estaremos pendientes de la sentencia que dicte el TJUE sobre este asunto y en qué medida se adhiere a las conclusiones del Abogado General.