En el marco de un litigio entre el Estado de Baviera y la Editorial Esterbauer GmbH (“Esterbauer”), editorial austriaca especializada en las recopilaciones de mapas para excursiones, se instó una cuestión prejudicial ante al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (“TJUE”).

Contextualizando, el Estado de Baviera editaba, por medio de la Oficina Regional Topográfica y de Información Geográfica (Landesamt für Vermessung und Geoinformation), mapas topográficos de todo el territorio de ese Estado a una escala de 1:50 000. Por su parte, Esterbauer publicaba, entre otros, atlas, libros de viajes y mapas geográficos para ciclistas, ciclistas de montaña y patinadores en línea.

El Estado de Baviera consideraba que Esterbauer utilizaba ilegalmente sus mapas topográficos y que había copiado los datos en que éstos se basaban para elaborar sus propios mapas.

Así, se elevó una petición prejudicial al TJUE que tenía por objeto la interpretación del artículo 1, apartado 2, de la Directiva 96/9/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de marzo de 1996, sobre la protección jurídica de las bases de datos. En concreto, se planteó si los datos que indican las coordenadas de determinados puntos de la superficie terrestre pueden calificarse como «elementos independientes» en el sentido de esa disposición.

Ante esta cuestión, mediante la sentencia de 29 de Octubre de 2015 (disponible en el siguiente enlace) el TJUE ha concluido que el citado artículo “debe interpretarse en el sentido de que los datos geográficos extraídos de un mapa topográfico por un tercero con el fin de elaborar y comercializar otro mapa conservan, después de su extracción, un valor informativo suficiente para poder calificarse de «elementos independientes» de una «base de datos» a efectos de esa disposición.”

De esto modo, se ampliaría, por tanto, la protección de los mapas a raíz de esta sentencia, siempre que se cumplan los requisitos previstos tanto en la propia sentencia como en la normativa de propiedad intelectual.