Cuando a uno de los jugadores más mediáticos de la NBA le fotografiaron saliendo tranquilamente del cine no espera que se formara el revuelo mediático –y jurídico- que ha surgido respecto a su vestimenta.

En las fotografías, publicadas por el portal TMZ, aparece llevando las famosas “Air Jordan”, zapatillas de la marca Nike, lo cual no debería suponer mayores problemas si no fuera porque James Harden firmó hace poco más de un mes un acuerdo de patrocinio con Adidas, por importe cercano a los 200 millones de dólares y con una duración de 13 años.

En este tipo de contratos de patrocinio con “celebrities”, la marca de ropa deportiva busca asociarse con la imagen de la figura del deporte. Para ello, entre otras obligaciones, es habitual establecer el compromiso del deportista de llevar ropa de la marca del patrocinador fuera de la pista, siempre sin perjuicio de cumplir con las exigencias en cuanto a equipaciones que pueda establecer el equipo al que pertenezca. En este caso, Harden no llevaba la equipación oficial de los Houston Rockets, sino que vestía de manera informal y, todo apunta a que estaría infringiendo su contrato con Adidas.

Según parece, todo ha quedado en una simple advertencia de la marca deportiva, pero seguramente Harden se lo pensará dos veces cuando vuelva a salir de casa con zapatillas de la competencia.