La autoridad francesa de la competencia sanciona a 20 empresas de mensajería y al sindicato TLF con multas que ascienden a 672,3 millones de € por intercambiar información y coordinar subidas de precios

La autoridad francesa de la competencia (L’Autorité de la Concurrence) ha impuesto sanciones por importe total de 672,3 millones de € a veinte empresas de mensajería, entre las que se encuentran Geodis (196,0 millones), Chronopost (99,2 millones), DHL Express Francia (81,2 millones) o FedEx Express Francia (17,0 millones) y al sindicato TLF (30.000 €). ¿El motivo? Intercambiar información comercial sensible y coordinar subidas de precios entre 2004 y 2010.

Se sancionan dos acuerdos: una conducta principal, con 670,9 millones de €, por el que las 20 empresas coordinaron entre 2004 y 2010 subidas de tasas anuales a través de intercambios de información sobre precios organizados en el seno del sindicato.

Y por otro lado, un acuerdo de menor envergadura, con 1,4 millones de €, por el que 15 de dichas empresas y el sindicato acordaron entre 2004 y 2006 un método común para trasladar a sus precios el impacto del aumento del coste del diésel.

La autoridad reprocha singularmente el rol del sindicato TLF, al participar activamente en la organización de las conductas prohibidas en lugar de ejercer su papel de vigilancia en el cumplimiento de las normas de competencia.

La investigación de estos acuerdos se inició gracias a la cooperación de dos grupos de empresas, Deutsch Bahn (Schenker-Joyau) y Kuehne+Nagel (Alloin), las cuales han obtenido reducciones significativas en sus sanciones por aportar material probatorio en el marco del programa de clemencia de la autoridad francesa.

Sin ser de las autoridades más activas en cuanto a número de resoluciones sancionadoras, la autoridad francesa de la competencia se ha caracterizado durante los últimos años por la imposición de sanciones de cuantía sumamente elevada.

Las sanciones impuestas en este caso suman la segunda cuantía más alta de la historia de la autoridad francesa, tras los 951,1 millones de euros impuestos a 13 fabricantes de productos de higiene y limpieza este mismo año, y por delante de los 575 millones de euros impuestos a 11 empresas del sector siderúrgico en 2008.

El texto íntegro de la decisión de la autoridad francesa de la competencia puede hallarse en:http://www.autoritedelaconcurrence.fr/pdf/avis/15d19.pdf