El Tribunal  de  Justicia  de  la  Unión  Europea,  en su Sentencia de 22 de octubre del 2015 (as. C‑264/14), se ha manifestado sobre la posibi‑ lidad de considerar exentas de IVA las operaciones de una sociedad consistentes en el intercambio de divisa tradicional por divisa virtual bitcoin y vice‑ versa a cambio de una cantidad que se corres‑ ponde con el margen existente entre el precio de compra pagado por el operador y el precio de venta que éste aplica, integrándose así dicha con‑ trapartida en el cálculo de los tipos de cambio.

Pues bien, el tribunal apunta, respecto de las ope‑ raciones controvertidas, lo siguiente:

  • Que consisten en un intercambio de distintos medios de pago, no estando comprendidas en el concepto de entregas de bienes definido en el artículo 14 de la directiva del IVA. La divisa virtual, al igual que la tradicional, es  un medio de pago que no puede calificarse de «bien corporal».
  • Que constituyen prestaciones de servicios efec‑ tuadas a cambio de una contrapartida que presenta una relación directa con el servicio prestado, por lo que estamos ante prestaciones de servicios realizadas a título oneroso, en el sentido del artículo 2.1c de la directiva del IVA.

Partiendo de esas consideraciones, el tribu‑ nal analiza la posible exención de tales opera‑ ciones a la luz del artículo 135.1, letras d a f, de la directiva del IVA y llega a las siguientes conclusiones:

  • En virtud del apartado d del aludido precepto, los Estados miembros eximirán del IVA a las operaciones relativas a «depósitos de fondos, cuentas corrientes, pagos, giros, créditos, cheques y otros efectos comerciales», esto es, operaciones referidas a servicios o instru‑ mentos cuyo modo de funcionamiento implica transferencia de dinero sin incluir las operaciones relativas a la moneda en sí misma, las cuales cuentan con una disposición específica.

El tribunal, teniendo en cuenta que el bitcoin es un medio de pago contractual y directo entre los operadores que lo aceptan como tal, considera que no es posible asimilar dicha mo‑ neda virtual a ninguno de los conceptos men‑ cionados en el aludido apartado d que, por tanto, no se considera aplicable al caso.

  • Atendiendo a lo dispuesto en el apartado e del artículo 135.1 de la directiva del IVA, los Estados miembros eximirán de dicho impuesto a las ope‑ raciones relativas a las «divisas, los billetes de banco y las monedas que sean medios legales de pago». Ciertamente, las diferentes versio‑ nes lingüísticas de este precepto no permiten determinar sin ambigüedad si la disposición se aplica únicamente a las operaciones relativas a divisas tradicionales o si también puede incluir las virtuales, problemática que debe ser resuelta atendiendo tanto al contexto en el que se en‑ marca la expresión dudosa como a la finalidad y estructura de la directiva del IVA. Pues bien, partiendo del hecho de que la exención prevista en este apartado trata de paliar las dificultades relacionadas con la determinación de la base imponible y del importe del IVA deducible que surgen al gravar operaciones financieras, el tribunal entiende que la exención prevista en este apartado es aplicable cuando la divisa es el bitcoin. Y ello porque las operaciones rela‑ tivas a las divisas no tradicionales constituyen operaciones financieras cuando aquéllas han sido aceptadas por las partes de una transac‑ ción como medios de pago alternativos a los tradicionales y siempre que no tengan ninguna finalidad distinta de la de servir de medio de pago.
  • Por último, analizando el apartado f del referido artículo 135.1 de la directiva, el tribunal recuer‑ da que no es aplicable al caso, ya que dicho precepto se refiere a «acciones, participaciones en sociedades o asociaciones (y) obligaciones» y a operaciones relativas a los «demás títulos valores», y que la divisa virtual bitcoin no es un título que confiera un derecho de propiedad sobre personas jurídicas ni que tenga naturaleza comparable a éstos.

Así pues, el tribunal, tras señalar la inaplicación en este caso de los apartados d y f del artícu‑    lo 135 de la Directiva 2006/112, concluye que es su apartado e el que procede aplicar en este caso para considerar las operaciones controvertidas exentas del IVA.

Sobre esta cuestión se había manifestado ya la Dirección General de Tributos en nuestro país, llegando  a la misma conclusión que el Tribunal  de Justicia de la Unión Europea en cuanto a la exención de las operaciones comentadas, aunque lo hizo a través de una interpretación que ahora descarta el tribunal. En ese sentido, en las contes‑ taciones a las consultas V1028‑15 y V1029‑15, de 30 de marzo del 2015, el centro directivo en‑ tendió que la exención habría de ubicarse en el apartado d del artículo 135.1, y ello porque con‑ sideró que las monedas virtuales bitcoin «actúan como un medio de pago y por sus propias ca‑ racterísticas deben entenderse incluidas dentro del concepto “otros efectos comerciales”» basán‑ dose, dicho sea de paso, en las conclusiones de sentencias anteriores del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Tal y como ya hemos señalado, el tribunal se apar‑ ta ahora de esa consideración aludiendo expresa‑ mente a las diferencias existentes entre «créditos, cheques y otros efectos comerciales» y la divisa virtual bitcoin, a la que habrá de considerar como un medio de pago directo entre los operadores que la acepten.