El pasado 30 de septiembre el Tribunal General de la Unión Europea (“Tribunal General”) dictó sentencia en el procedimiento marcario entre Lacoste y la empresa polaca Eugenia Mocek, Jadwiga Wenta KAJMAN Firma Handlowo-Uslugowo-Produkcyjna (“Mocek y Wenta”) confirmando el monopolio de la marca del cocodrilo de Lacoste para prendas de vestir, calzado y productos de cuero.

El caso se remonta al año 2007 cuando Mocek y Wenta solicitó el registro ante la OAMI de una marca mixta “KAJMAN” que incluía el dibujo de un cocodrilo para diferentes productos y servicios, entre los que se incluían prendas de vestir, calzado, bolsos y arrendamientos inmobiliarios. Contra esta solicitud presentó oposición Lacoste con base en el registro comunitario de su conocido cocodrilo. La OAMI consideró en primera instancia que no existía riesgo de confusión entre los signos, aduciendo entre otras consideraciones que “las representaciones gráficas de los signos son tan diferentes que el nexo conceptual entre las marcas no es suficiente para contrarrestar las diferencias visuales y fonéticas”. Sin embargo, en sede de apelación la OAMI estimó las pretensiones de Lacoste parcialmente y denegó el registro de Mocek y Wenta para prendas de vestir, calzado y productos de cuero, decisión que motivó el recurso de la solicitante ante el Tribunal General de la Unión Europea.

En su sentencia, el Tribunal General desestima el recurso y confirma la denegación del registro del signo de Mocek y Wenta para prendas de vestir, calzado y productos de cuero. En lo que respecta al riesgo de confusión entre ambos signos, el Tribunal General estima que la similitud gráfica entre los mismos es mínima ya que la representación de un cocodrilo en general sólo genera una imagen imperfecta en la memoria del público. Por otro lado, las cuestiones fonéticas son irrelevantes ya que la marca de Lacoste no contiene elementos denominativos, a diferencia de la marca del solicitante. Sin embargo, en lo que se refiere al ámbito conceptual, el Tribunal General confirma que los signos presentan una similitud considerable, ya que los elementos figurativos de los signos se refieren al concepto de “reptil del género de los cocodrilos”.

Finalmente, tomando en consideración lo anterior, así como el indiscutible carácter distintivo de la marca de Lacoste para prendas de vestir, calzado y productos de cuero (especialmente bolsos), el Tribunal General concluye que sí que existe riesgo de confusión entre los signos en relación con los tres tipos de productos mencionados y que, en particular, el caimán de la marca de Mocek y Wenta podría ser percibida como una variante del ampliamente conocido cocodrilo de Lacoste.