El pasado 28 de octubre se publicaron los textos de la nueva Directiva de Marcas y del nuevo Reglamento de la Marca Comunitaria aprobados por el Consejo de la Unión Europea en primera lectura. Habida cuenta del acuerdo alcanzado en abril de este año entre la Comisión Europea, el Consejo y el Parlamento sobre algunos puntos que estaban todavía pendientes, es de esperar que estos textos resulten finalmente aprobados por el Consejo y el Parlamento en los próximos meses.

Aunque no puede hablarse de un cambio radical del sistema, los nuevos textos introducen importantes modificaciones que pretenden conseguir una mayor armonización de las normativas nacionales y al mismo tiempo modernizar y mejorar el sistema marcario en su conjunto.

Los cambios comprenden desde temas formales (el cambio de nombre de la OAMI a Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea, o el de la Marca Comunitaria a Marca de la Unión Europea), a otros administrativos (por ejemplo, la modificación de las tasas aplicadas a las marcas comunitarias o la incorporación de la doctrina de la sentencia IP Translator en la descripción de los productos o servicios para los que se registra la marca), procedimentales (por ejemplo, las normativas nacionales habrán de contemplar un procedimiento administrativo de invalidación de las marcas nacionales ante la oficina de marcas del Estado miembro de que se trate) y también temas sustantivos.

Entre los cambios de carácter sustantivo destacan entre otros:

  1. la desaparición del requisito de representación gráfica para las marcas (lo cual abre la puerta al registro de nuevos tipos de marcas);
  2. la ampliación de las exclusiones de registro relativas a las formas (las impuestas por la naturaleza de los productos, las técnicas o las que aportan un valor sustancial al producto) también a “otras características” de los signos;
  3. la inclusión en el ius prohibendi del titular del uso del signo por terceros en publicidad comparativa que sea contraria a la Directiva 2006/114/CE;
  4. la mayor protección al titular de la marca para conseguir la detención de mercancías en tránsito en la UE que incorporen su marca salvo que el declarante o el titular de esas mercancías acredite que el titular no puede prohibir la puesta en el mercado en el país de destino;
  5. la previsión como nuevo limite a los efectos de la marca del uso de signos no distintivos; o
  6. la creación de marcas de garantía a nivel comunitario.

Una vez aprobados definitivamente la Directiva y el Reglamento facilitaremos información detallada sobre los cambios que introducen cada uno de estos textos y lo que tales cambios suponen desde el punto de vista de la protección de los signos distintivos de las empresas.