El Congreso de los Estados Unidos ha aprobado la semana pasada la Ley de Defensa de Secretos Comerciales ("Defend Trade Secrets Act"), que permitirá a los titulares de estos secretos defender sus derechos mediante el ejercicio de acciones federales en el ámbito civil.

Hasta ahora, el robo de secretos industriales era un delito federal, regulado en el Título 18, Sección 1831 del United States Code, y los titulares que buscaban amparo civil tenían que acudir a la protección en un conjunto diverso de leyes estatales. Esta realidad contrastaba con la regulación de otras figuras como las marcas o las patentes, que sí contaban con protección legal a nivel federal de carácter unificado.

El Departamento de Comercio de los Estados Unidos ha aprovechado la ocasión para recordar que el robo de propiedad intelectual, incluyendo el de secretos comerciales, supone un coste de 300 billones anuales para los innovadores estadounidenses. Así lo concluyó la Comisión de Propiedad Intelectual en su informe de 2013, en el que también ponía ya de manifiesto la necesidad de dotar a los titulares de una acción federal civil frente al robo de secretos industriales.

Esta noticia coincide con la reciente aprobación de la Directiva de Secretos Industriales por parte del Parlamento Europeo, de la que hablamos en una entrada anterior.