Recientemente se ha hecho pública una sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo que se pronuncia sobre el riesgo de confusión entre la marca “Don Simón Funciona Max” y “Pascual Funciona”, ambas coincidentes en las clases 29 y 32 del Nomenclátor Internacional.

Para analizar esta cuestión, la resolución recuerda que para analizar el riesgo de confusión es necesario valorar la fuerza individualizadora de los términos “Don Simón” y “Pascual” dado que identifican a dos grupos empresariales reconocidos del sector de la alimentación y que atraen de forma prevalente la atención de los consumidores evitando que se genere riesgo de confusión o de asociación sobre la procedencia de los productos reivindicados.

En este sentido, indica que se deben ponderar globalmente y de forma independiente todos los factores que resulten pertinentes y, en particular, los elementos distintivos y dominantes de los signos enfrentados, atendiendo a la identidad o similitud de las marcas opuestas y a la identidad o similitud de los productos o servicios reivindicados, al grado de conocimiento de la marca en el mercado y a la asociación que puede hacerse con el signo registrado.

En el caso analizado, el Tribunal entiende que debe tenerse en cuenta que el término “Funciona” tiene carácter sugestivo, que evoca determinadas características o cualidades del producto con fuerza distintiva escasa. Así, realizando un análisis de conjunto, sostiene que el término “Don Simón” tiene carácter notorio y constituye el elemento distintivo predominante que retiene la atención del público, que no se devalúa por la inclusión del término “Funciona” puesto que por su carácter sugestivo tiene escasa fuerza individualizadora como signo.