Wallapop, la popular start up de compraventa de productos de segunda mano, podría verse parcialmente privada de utilizar la marca “Wallapop” (figurativa) al ser la misma parcialmente incompatible con las marcas prioritarias “Walaw” y “Wala” (figurativas).

Esta conclusión ha sido alcanzada por la Oficina de Armonización del Mercado Interior (“OAMI”) en su decisión de 19 de octubre de 2015, en la que afirma que nos encontramos ante marcas visual y fonéticamente similares para servicios parcialmente idénticos, parcialmente similares y parcialmente distintos.

En particular, la OAMI estima que (i) los términos predominantes en los signos enfrentados (“Walla” y “Wala”) son prácticamente idénticos, no siendo relevante la diferente terminación de los mismos (“-lla” y “-la”) al encontrarse en la parte central o final de los signos; (ii) en tanto que los consumidores no suelen recordar las marcas de forma exacta, no tendrán en cuenta los elementos figurativos y gráficos a fin de diferenciarlas; (iii) fonéticamente, los consumidores tenderán a centrar su atención en la consonante “W” inicial, la cual coincide en ambos signos y cuyo uso no es frecuente en lengua española; y (iv) conceptualmente, el hecho de que la marca “Wallapop” pueda separarse en dos términos (“walla” y “pop”) provocará que los consumidores puedan pensar que tiene algún tipo de vinculación con la marca previa “Wala”.

En base a lo anterior y, sin perjuicio de los recursos que puedan interponer las partes contra esta decisión, la OAMI concluye que la marca “Wallapop” debe ser parcialmente denegada para los servicios en clase 35 del Nomenclátor Internacional para los que había sido inicialmente solicitada.